¿Qué es la homeopatía para mí?

Soy homeópata y paso visita en tres localidades: Rubí, Barcelona y Terrassa, pero no siempre ha sido así, es decir, yo no nací homeópata. Con lo que sí que nací, o por lo menos crecí, fue con bastantes problemas respiratorios y eso marcó mi niñez, mi adolescencia y mi juventud.

INICIOS

Mi primer contacto con la homeopatía lo tuve a los 22 años y aunque no entendía qué eran aquellas bolitas dulces que me daban, ya noté mejoría con el tratamiento.

EL CAMBIO

Realmente el momento decisivo lo tuvimos mi mujer y yo con nuestro hijo Carlos (con un año de edad). Después de llevarlo a la misma homeópata que me había tratado a mí, y ver también una mejoría general, un día hizo una fiebre muy alta (supongo que por algún proceso respiratorio), y cuando hablamos con ella por teléfono, me dijo que pusiéramos 4 bolitas (gránulos) en un vaso de agua y le fuéramos dando una cucharadita cada 15 minutos hasta que bajara la fiebre. Aquello sí que fue para nosotros, por lo menos para mí, la prueba de fe que me trasladó a otro sitio.

Nuestro hijo estaba llorando, inquieto y con fiebre, y en vez de cogerlo y llevarlo al hospital, que era lo que de normal hubiéramos hecho, la homeópata nos decía que le diéramos cucharaditas de agua con bolitas dulces diluidas. Después de unos instantes de duda y de vértigo, decidimos hacer lo que nos decía. No recuerdo cuanto tiempo pasó (no mucho), pero nuestro hijo mejoró, le bajó la fiebre y dejó de llorar.

Pienso que la vida me ha recompensado en una proporción de uno a mil, la decisión que tomé aquel día.

ACTUALIDAD

En la actualidad la edad de mis pacientes oscila entre dos meses y 93 años, y no he visto a ninguno que haciendo bien el tratamiento homeopático, no le haya producido efectos beneficiosos.

CÓMO ACTÚA – CREENCIAS

La manera en que actúa la homeopatía desafía nuestro sistema de creencias. Nos han educado en la creencia que estamos enfermos porque hay algo que nos ataca, y que debemos eliminar lo antes posible mediante fármacos o cirugía si es necesario. Pero hace miles de años que las escuelas de medicina ya se separaron entre los que curaban por los contrarios (medicina oficial actual de occidente) y los que curaban por similitud (homeopatía actual).

En cualquier rama espiritual que estudiemos nos dice que la aceptación (no la resignación) es la paz. La homeopatía nos hace aceptar a nivel cuántico (frecuencias) aquello que nos esta haciendo daño y encima lo hace aunque no seamos conscientes de ello.

La frase: “No se porque funciona, pero funciona” es la frase más extendida entre las personas que se tratan con homeopatía e incluso entre los farmacéuticos que la venden.

LAS FRECUENCIAS

Vivimos en un Universo Cuántico, todo vibra, nuestro cuerpo emite un billón de frecuencias, cada órgano, víscera, tejido emite una frecuencia. Los remedios homeopáticos emiten una frecuencia (cada uno la suya) y nuestro cuerpo las reconoce.

Nuestro teléfono móvil funciona con frecuencias, el mando del coche, el de la puerta del garaje y el de la tele también. ¿Por qué no usar este avance científico en medicina? Cuando Hahnemann le puso nombre a la homeopatía en el año 1780, decía que dentro estaba el genio del medicamento, evidentemente no se había inventado aun la física cuántica.

DEFINICIÓN PERSONAL

En fin… si yo tuviera que definir qué es la homeopatía, diría que: “Es un regalo de la inspiración humana, y una manera evolucionada de curarse, sin química ni efectos secundarios”.